
Todo el mundo conoce la profunda cinefilia de Tarantino y quien me conoce sabe de mi cinefilia con este realizador. Así ahora que ya he visto Malditos bastardos, una película basada en la película italiana, Aquel maldito tren blindado (1977, conocida en Estados Unidos como Inglourious Bastards) de Enzo G. Castellari (que tiene un pequeño papel, como homenaje). Como siempre, se apodera de una idea y la cambia por completo y la hace totalmente suya.
De hecho, sin City of fire (1987) no habría existido Reservoir Dogs (1992) o sin Mystery Train (1989) tal vez no hubiésemos disfrutado de Pulp Fiction. Sin Lady Snowblood (1973) el final de Kill Bill Vol.1 (2003) no hubiese sido el mismo. Sus films son grandiosos puzzles hechos por todas las películas que el director vio durante su época como empleado de videoclub… Personalmente creo que ha mezclado estupendamente el Spaghetti-Western, especialmente Erase una vez en el Oeste (1968) y El bueno, el feo y el malo (1966) y películas del estilo de La cruz de hierro (1977), Los doce del patíbulo (1967) o Los cañones de Navarone (1961).
Para mí junto a la BSO (que contiene cosas tan diferentes como Ennio Morricone, Bernstein, piezas de spaghetti-Western o David Bowie) lo mejor del filme radica en el malo malísimo del film: Hans Landa interpretado magníficamente por el austriaco Christoph Waltz, al que veo con serias aspiraciones para ser nominado a los Oscars como mejor secundario.
También destaco los trabajos del barcelonés Daniel Brühl, como soldado que se convierte en héroe y futura estrella cinematográfica; o Eli Roth (director de Hostel) interpretando al terrible oso judío, y el de las dos mujeres, Diane Kruger haciendo de estrella a lo Marlene Dietrich que trabaja a escondidas para los aliados y Melanie Laurent como Shosanna, una joven judía que escapa de las garras de Landa.
Esa cinefilia de la que os hablaba, le lleva a hablar de la importancia del cine y su poder propagandístico… Por eso en la película vemos como se cita El Orgullo de la Nación [Pieza rodada por Eli Roth, clara referencia a Los prisioneros de la montaña (1929), El triunfo de la voluntad (1934) y a su directora Leni Riefenstahl]… Y ese poder no se puede olvidar…
De hecho, sin City of fire (1987) no habría existido Reservoir Dogs (1992) o sin Mystery Train (1989) tal vez no hubiésemos disfrutado de Pulp Fiction. Sin Lady Snowblood (1973) el final de Kill Bill Vol.1 (2003) no hubiese sido el mismo. Sus films son grandiosos puzzles hechos por todas las películas que el director vio durante su época como empleado de videoclub… Personalmente creo que ha mezclado estupendamente el Spaghetti-Western, especialmente Erase una vez en el Oeste (1968) y El bueno, el feo y el malo (1966) y películas del estilo de La cruz de hierro (1977), Los doce del patíbulo (1967) o Los cañones de Navarone (1961).
Para mí junto a la BSO (que contiene cosas tan diferentes como Ennio Morricone, Bernstein, piezas de spaghetti-Western o David Bowie) lo mejor del filme radica en el malo malísimo del film: Hans Landa interpretado magníficamente por el austriaco Christoph Waltz, al que veo con serias aspiraciones para ser nominado a los Oscars como mejor secundario.
También destaco los trabajos del barcelonés Daniel Brühl, como soldado que se convierte en héroe y futura estrella cinematográfica; o Eli Roth (director de Hostel) interpretando al terrible oso judío, y el de las dos mujeres, Diane Kruger haciendo de estrella a lo Marlene Dietrich que trabaja a escondidas para los aliados y Melanie Laurent como Shosanna, una joven judía que escapa de las garras de Landa.
Esa cinefilia de la que os hablaba, le lleva a hablar de la importancia del cine y su poder propagandístico… Por eso en la película vemos como se cita El Orgullo de la Nación [Pieza rodada por Eli Roth, clara referencia a Los prisioneros de la montaña (1929), El triunfo de la voluntad (1934) y a su directora Leni Riefenstahl]… Y ese poder no se puede olvidar…